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¡Tan rápido como la velocidad de la luz! Cuando decimos esto, hablamos de algo realmente muy rápido, aunque, en rigor, no se conocen cuerpos que puedan trasladarse tan velozmente. |
Actualmente existe un valor asignado a la velocidad de la luz en el vacío: 299.792,458 km/s, aunque esta cifra cambia dependiendo del medio en que se propaga la luz: líquido, gaseoso, u otro. Pero ¿cómo se llegó a este número tan importante para la astronomía moderna? Fue una larga historia.
Las primeras interrogantes
La luz siempre fue centro de conjeturas. En épocas pasadas, filósofos y científicos se preguntaban si la luz tenía movimiento y cuál era su velocidad.
Desde la idea que la luz era emitida por los ojos, hasta que su velocidad era infinita, rondaron por la mente de personas de diversas culturas. Recién en el siglo XVII, se comenzaron a realizar experimentos fiables que buscaban determinar la velocidad de la luz.
1676: Gracias a Júpiter
El astrónomo holandés Olaf Rømer, realizaba mediciones sobre los satélites de Júpiter. Y se dio cuenta que los instantes en que estos se ocultaban detrás del planeta, se adelantaban o retrasaban, dependiendo de la distancia de Júpiter a la Tierra.
Buscando explicaciones a este fenómeno, Rømer dedujo que la explicación estaba en la velocidad finita de la luz, la que emplearía menos tiempo en llegar a la Tierra cuando Júpiter está más cerca, y viceversa.
En aquella época, no se conocían las distancias de los planetas con precisión, así que Rømer aventuró un cálculo de la velocidad de la luz: 200.000 km/s.
1729: Acercándose a una respuesta
También observando el Universo y las relaciones entre los cuerpos celestes, James Bradley concluyó que la dirección aparente de la radiación procedente de las estrellas, estaba relacionada con el movimiento de la Tierra y de su órbita alrededor del sol. A esto se le llamó aberración de la luz.
Luego, Bradley relacionó la velocidad de la Tierra con el ángulo que indicaba el desplazamiento aparente de una estrella. De esta forma, señaló que la velocidad de la luz era de 295.000 km/s.
1849-1850: Una luz viajera
Dos años, dos astrónomos, un país. El francés Hyppolite Fizeau creó un método mucho más exacto que los anteriores para medir la velocidad de la luz. Un año más tarde, León Foucault lo perfeccionaría, llegando a una medida aún más precisa: 298.000 km/s.
¿Cómo trabajaron? El experimento que les permitió medir la velocidad de la luz, consistió en enviar un rayo de luz sobre un espejo rotativo, que desviaba el haz hacia otro espejo secundario fijo, que estaba a 35 kilómetros en la estructura original.
La velocidad de la luz ya se aproximaba a su valor actual. Pero los experimentos continuaron.
1881 – 1887: Bendito éter
Nuevamente, mientras Michelson y Morley buscaban la “velocidad relativa a la que se movía la Tierra respecto al éter”. Sin embargo, nuevamente, la velocidad de la luz terminó siendo la protagonista del experimento y se llegó a un resultado de 299.782 km/s.
Recogiendo y perfeccionando el experimento de Foucault, realizaron múltiples mediciones. En una de las últimas experiencias, Michelson midió el tiempo que tardaba la luz en viajar entre dos montañas en California, Estados Unidos, con espejos rotatorios. La medida exacta fue de 299.796 kilómetros por segundo.
Y en nuestros días…
El valor aproximado de la velocidad de la luz siguió perfeccionándose en el Siglo XX, con instrumentos más complejos, llegando al valor que hoy se maneja: 299.792 km/s.
| Año | País | Autor | Velocidad |
| 1950 | Suecia | Bergstrand | 299.792,7 |
| 1950 | Inglaterra | Essen | 299.792,5 |
| 1951 | Estados Unidos | Aslakson | 299.794,2 |
| 1952 | Inglaterra | Froome | 299.792,6 |
| 1956 | Suecia | Edge | 299.792,9 |









